Actualmente publico recetas y textos relacionados con la macrobiótica.
martes, 26 de enero de 2016
Buñuelos de sarraceno
25 minutos
-1 vaso sarraceno
-1 trocito de calabaza potimarrón -1 cebolla pequeña
-sal y aceite
Elaboración:
Dejamos a remojo la noche anterior el trigo sarraceno.
Al día siguiente lo escurrimos y batimos con un poco de sal.
Por otra parte, cortamos la cebolla y calabaza en cuadraditos pequeños.
Ponemos una sartén en el fuego y cuando esté caliente añadimos un chorizo de aceite. Salteamos la cebolla con una poquito de sal, durante 3 minutos. Añadimos la calabaza y mantenemos en el fuego hasta que la calabaza esté tierna.
Mezclamos la pasta de trigo sarraceno con la fritada y con la ayuda de una cuchara lo vamos añadiendo a una sartén con unas gotas de aceite. Lo dejamos cocinar lentamente hasta que este dorado.
Lo podemos servir con alguna salsa por ejemplo de shoyu con concentrado de manzana y limón.
domingo, 24 de enero de 2016
sábado, 23 de enero de 2016
Quantum knots are real
18.01.2016
The very first experimental observations of knots in quantum matter have just been reported in Nature Physics.
Visualization of the structure of the created quantum knot. Each colorful band represents a set of nearby directions of the quantum field that is knotted. Note that each band is twisted and linked with the others once. Untying the knot requires the bands to separate, which is not possible without breaking them. See instruction below to access the full-resolution image. Credit: David Hall.
The scientists at Aalto University (Finland) and Amherst College (USA) created knotted solitary waves, or knot solitons, in the quantum-mechanical field describing a gas of superfluid atoms, also known as a Bose–Einstein condensate.
In contrast to knotted ropes, the created quantum knots exist in a field that assumes a certain direction at every point of space. The field segregates into an infinite number of linked rings, each with its own field direction. The resulting structure is topologically stable as it cannot be separated without breaking the rings. In other words, one cannot untie the knot within the superfluid unless one destroys the state of the quantum matter.
– To make this discovery we exposed a Rubidium condensate to rapid changes of a specifically tailored magnetic field, tying the knot in less than a thousandth of a second. After we learned how to tie the first quantum knot, we have become rather good at it. Thus far, we have tied several hundred such knots, says Professor David Hall, Amherst College.
The scientists tied the knot by squeezing the structure into the condensate from its outskirts. This required them to initialize the quantum field to point in a particular direction, after which they suddenly changed the applied magnetic field to bring an isolated null point, at which the magnetic field vanishes, into the center of the cloud. Then they just waited for less than a millisecond for the magnetic field to do its trick and tie the knot.
–For decades, physicists have been theoretically predicting that it should be possible to have knots in quantum fields, but nobody else has been able to make one. Now that we have seen these exotic beasts, we are really excited to study their peculiar properties. Importantly, our discovery connects to a diverse set of research fields including cosmology, fusion power, and quantum computers, says research group leader Mikko Möttönen, Aalto University.
Experimental images of the superfluid in the course of the knot tying process. Tying time advances from the left to right as indicated. The brightness denotes the particle density corresponding to the field direction up or down. The black circles in the rightmost panel reveal the colorful torus shown in Figure 1 where the field direction points sideways. See instruction below to access the full-resolution image. Credit: David Hall.
Knots have been used and appreciated by human civilizations for thousands of years. For example, they have enabled great seafaring expeditions and inspired intricate designs and patterns. The ancient Inca civilization used a system of knots known as quipu to store information. In modern times, knots have been thought to play important roles in the quantum-mechanical foundations of nature, although they have thus far remained unseen in quantum dynamics.
In everyday life, knots are typically tied on ropes or strings with two ends. However, these kinds of knots are not what mathematicians call topologically stable since they can be untied without cutting the rope. In stable knots, the ends of the ropes are glued together. Such knots can be relocated within the rope but cannot be untied without scissors.
Mathematically speaking, the created quantum knot realizes a mapping referred to as Hopf fibration that was discovered by Heinz Hopf in 1931. The Hopf fibration is still widely studied in physics and mathematics. Now it has been experimentally demonstrated for the first time in a quantum field.
–This is the beginning of the story of quantum knots. It would be great to see even more sophisticated quantum knots to appear such as those with knotted cores. Also it would be important to create these knots in conditions where the state of the quantum matter would be inherently stable. Such system would allow for detailed studies of the stability of the knot itself, says Mikko Möttönen.
The research article (This article should be credited as the source of stories covered.)
D. S. Hall, M. W. Ray, K. Tiurev, E. Ruokokoski, A. H. Gheorghe, and M. Möttönen
“Tying Quantum Knots”
Nature Physics, DOI: 10.1038/NPHYS3624
miércoles, 20 de enero de 2016
Crema de brócoli y almendras
Rico en calcio, betacarotenos, ácido fólico y vitaminas K y C, el brócoli es una de las verduras más completas que puedes incluir en tu dieta.
Valorado por sus propiedades anticancerígenas, favorece la salud del corazón y mejora las digestiones y el estreñimiento.
Esta crema ligera, cocinada con almendras, aumenta el aporte de calcio y resulta simplemente ¡deliciosa!
Ingredientes:
1 brócoli
1 tira de apio (opcional)
50 gramos de almendras
Aceite de ajo
2 cebolletas
Vinagre umeboshi (opcional)
Sal y pimienta negra
Pica las cebolletas y el apio y saltéalos en una olla con un poco de aceite de ajo y una pizca de sal.
Pica muy pequeñito el brócoli, tronco incluido y añádelo a la cazuela con otra pizca de sal.
Cubre con el agua justa y lleva a hervor. Tapa, baja la llama y deja que se cocine hasta que el brócoli esté tierno pero no deshecho.
Añade las almendras tostadas previamente y un poco de pimienta negra si te gusta.
Tritura hasta que quede una crema fina.
Si ves que necesita un poco más de sal, añade unas gotas de vinagre umeboshi que además potenciará el sabor de la crema.
Sírvela con unas almendras trituradas por encima.
martes, 19 de enero de 2016
La alimentación en invierno
El invierno es la época de máxima interiorización, la época más oscura del año, con días muy cortos, frío y humedad. En términos macrobióticos: la época más yin del año.
En invierno la energía comienza a fluir más lentamente. Esto se refleja con mucha claridad en la naturaleza. La actividad energética que antes estaba en el tronco y las ramas de los árboles desciende para recogerse en las raíces. La naturaleza se recoge hacia dentro, reponiendo fuerzas y acumulando reservas para la llegada de la primavera. Incluso hay algunos animales que hibernan acumulando también toda su energía en su interior.
De la misma manera, también nosotros nos recogemos y necesitamos nutrirnos de una forma diferente. Ahora, necesitamos la energía de alimentos que generen más calor, que concentren en profundidad y que refuercen.
Si imitamos los ritmos naturales y aprovechamos el invierno para nutrirnos y reforzarnos, al llegar la primavera dispondremos de la fuerza necesaria para unirnos a la energía expansiva y ascendente que la caracteriza.
Así, en estos meses la alimentación se basará en platos más calientes y concentrados. Utilizando cocciones más largas, con más fuego y a presión, con más uso de aceite y sal y menos agua: Sopas, cremas, guisos y estofados, salteados largos, al horno….
Conviene reducir los crudos, las ensaladas y bebidas frías al mínimo. Si escuchamos nuestro cuerpo, nos daremos cuenta de que ya no nos apetecen platos refrescantes ni beber mucho líquido, sino platos más consistentes y calientes.
Esta época del año es la ideal para reponer nuestras reservas de minerales, oligoelementos, y grasas de manera inteligente.
Si nos alimentamos con excesos de grasas y productos animales para calentarnos, probablemente lleguemos a la primavera sintiéndonos pesados y aletargados y nuestra energía no podrá subir al mismo ritmo que la energía expansiva y ascendente de la primavera. Entonces, nos sentiremos cansados, somnolientos y probablemente suframos de alergias y astenia primaveral. Todos estos síntomas suelen indicar que el hígado está sobrecargado intentando depurar el exceso de toxinas acumuladas en el cuerpo durante los meses invernales.
Sin embargo, si utilizamos los estofados de legumbres y cereales nos calentaremos y mantendremos nuestro organismo limpio.
Alimentos armonizadores:
Cereales: podemos aumentar la cantidad de cereal que consumimos con cada comida para hacerla más consistente. El cereal típico de invierno es el trigo sarraceno pues es muy calorífico y contractivo. Además podemos utilizar el mijo, la avena, y variedades de trigo para preparar nutritivas cremas para el desayuno.
Legumbres: Ahora es el momento de volver a los guisos de lentejas y los estofados de alubias cocinados a fuego lento. La alubia azuki es la ideal para esta época del año. Cocinada con cebolla y calabaza quedará dulce y deliciosa.
Verduras: Las mejores en esa época son las verduras de raíz, pues aportan gran cantidad de minerales y son ideales para cocciones largas y elaboradas que calientan nuestro organismo en profundidad.
Si no lo has hecho antes prueba a preparar una crema de chirivía o apionabo. Atrévete con unas verduras al papillote: zanahoria, cebolla, colinabo, boniato…. con unas hojitas de laurel… ¿y qué tal un toque de canela?
No te olvides de incluir algo fresco en tus platos puedes preparar una ensalada prensada con poco de rabanito, nabo, daikon, col verde o lombarda….
Las crucíferas están en su mejor momento aprovéchalas para dar el toque de verdor a tus platos y el aporte de calcio y magnesio a tu organismo: coles de Bruselas, col verde, col gallega, brócoli, coliflor…
Algas: Incrementa su consumo para obtener un aporte extra de vitaminas y minerales que refuercen tu organismo y te ayuden a afrontar el frío sin debilitarte.
Puedes utilizar el alga kombu en la cocción de las legumbres, es una manera sencilla y práctica de consumirlas. Reducirá el tiempo de cocción y las hará más tiernas.
También la puedes tomar frita como chips. Fríela en abundante aceite, directamente sin remojar, y añade unas gotas de limón una vez en el plato, te sorprenderá!
Fruta: En esta época del año nuestro cuerpo necesita cerrarse y calentarse y la fruta cruda produce el efecto contrario: abre y nos refresca, por eso la fruta cocinada es ahora una buena opción.
Puedes preparar riquísimas compotas de manzanas y peras. No hace falta que utilices azúcar, si añades una pizca de sal, ayudarás a sacar el dulzor natural de la fruta. Además puedes añadir orejones y pasas para dar más dulzor.
Semillas y frutos secos: Las castañas son muy beneficiosas en esta época. Además, puedes añadir almendras, avellanas, nueces y piñones a tus desayunos, o tomarlos como snack entre horas.
Condimentos: Utiliza especias que calienten como nuez moscada, comino, canela y clavo. Y condimentos salados que ayudan a cerrar y calentar como la sal marina, el miso, el shoyu o el tamari.
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