jueves, 2 de febrero de 2023

Sopa de Lentejas



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Podríamos llegar a decir que la cocina macrobiótica es un tipo de cocina de postguerra, donde con pocos recursos se logra un resultado muy aceptable. Pero el bajo número de ingredientes y su poca elaboración, en el caso de la macrobiótica, no obedece a criterios de escasez social, sino de respeto por un orden universal, entendiendo que alimentos procesados y platos demasiado ricos nutricionalmente nos apartan de ese orden.

La receta que escribo a continuación es una muestra de esa simplicidad dietética y tiene por título “Sopa de lentejas”. Es una receta que va muy bien para los días fríos de invierno, pues el resultado final es un plato caliente y denso. “La sopa debe ser pesada”, así lo indica su autor.   

Ingredientes para 6 personas:

  • Lentejas rojas, 1 taza
  • Copos de avena gruesos, 3/4 de taza
  • Pan duro, 2 puñados (ver comentario en Notas)
  • 2 pizcas de romero
  • Laurel, 1 hoja
  • Sal, 3-4 pizcas
  • Perejil picado
  • Agua o mejor caldo (dashi o de verduras), 6 tazas (1,5 L)

Para prepararlo debes hervir las lentejas en el agua o caldo, junto con la sal y la hoja de laurel durante 20 minutos. A continuación añade el romero, los copos de avena y el pan. Continua hirviendo a fuego lento durante 15 minutos.

Al servir añade el perejil picado.







martes, 9 de agosto de 2022

¿Por qué la macrobiótica acabó siendo una dieta?






La macrobiótica nos habló en un principio del origen de la vida y la humanidad, las relaciones de pareja, la crianza, las acciones cooperativas, la sanación, la acupuntura, la agricultura biológica, el masaje, los remedios caseros, el diagnóstico oriental, pero es la dieta lo que le ha hecho llegar hasta nuestro días [2]

En mi opinión su supervivencia se debe a que ha sido el único vehículo que nos ha traído significados profundos sobre la comida.

¿Qué nos dice el espíritu imperante de la época sobre la comida hoy en día?

Que la comida son nutrientes. Que hay nutrientes buenos y malos. Que si tomas de los buenos tu cuerpo dispondrá de lo que necesita y estará sano. Ahí se acaba todo.

¿Qué nos dice la macrobiótica?

Que la comida tiene más acepciones que las nutricionales. Que estas acepciones adicionales son importantes y que deberíamos tenerlas en cuenta si queremos vivir sanos y felices y acompañar nuestra felicidad y salud con la del planeta.

Para la macrobiótica la comida es:

  1. Una fuente de nutrientes. La macrobiótica no lo niega. Incorpora la perspectiva nutricional a su forma de ver los alimentos, pero no la trata como la única.
  2. Una causa de emociones, positivas y negativas. Lo habitual es atribuir la causa de las emociones a acontecimientos relevantes pero, ¿y si la comida fuese otro factor? ¿no cuidaríamos entonces más lo que comemos?
  3. Un factor capaz de modificar nuestra condición (nuestro estado físico y psicológico). Nuestra “normalidad” física y mental puede cambiar gracias a la comida.
  4. Un elemento clave para estar en equilibrio con nuestro entorno. ¿O acaso no tomas más ensaladas en verano? Así te refrescas y consigues estar en equilibrio con el clima. Hay miles de ejemplos así. 
  5. Un camino a través del cual seguir el orden natural y disfrutar de ir a favor de la corriente. Que seamos un animal omnívoro no quiere decir que podamos comer cualquier combinación de alimentos sin consecuencias. Existe unos parámetros aconsejados por el orden natural. Respetarlos significa colaborar con el universo.

Ningún otro campo del conocimiento se ha ocupado de este tema. Sólo la macrobiótica. El alimento es sagrado. Estamos vivos gracias a él. Nos convertimos en lo que comemos.





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