jueves, 23 de febrero de 2017

Reflexión del doctor Martín Macedo






Todo alimento contiene información. 
Las semillas contienen la información para la perpetuación de la especie y esa información no se libera fácilmente.
Está celosamente protegida.
La inteligencia de la semilla es tan aguda que crea una corteza lo suficientemente resistente como para resistir los jugos digestivos de las aves y otros animales que las ingieren.
Así las aves vuelan y propagan las semillas que eliminan por el tubo digestivo lejos del lugar de la ingesta..
Y así el objetivo de "creced y multiplicaos" mencionado en la Biblia se cumple a la perfección.
Los cereales son semillas y tienen unos inhibidores enzimáticos como fitina y taninos que obstaculizan la acción de los jugos digestivos en un intento de que la semilla llegue finalmente a la tierra y germine.
La digestión es la descomposición de los nutrientes que ingerimos en sustancias simples para ser asimiladas e incorporadas a nuestras cadenas biológicas.
La masticación forma parte de la digestión.
La cocción forma parte de la digestión.
El remojo forma parte de la digestión.
Es en realidad una pre-digestión.
El objetivo es facilitar el ingreso de los nutrientes simplificados para que puedan convertirse en sangre y así hacer su efecto terapéutico.
Durante el remojo se ablandan los hidratos de carbono, y la sólida capa de fibras (salvado).
Y se inactivan los inhibidores enzimáticos que dificultan la liberación de los nutrientes.
La semilla es burlada, y cree que está en la tierra al encontrarse con el agua del remojo.
El proceso final de la digestión es yin porque el alimento se desintegra, descompone, se fragmenta en sus componentes elementales.
Y el cuerpo luego hace la síntesis (yang) de nuevas proteínas y construye cabellos, uñas, huesos y hormonas.
Por lo tanto ese yin inicial del remojo tiene un objetivo final yang que es la simplificación de los nutrientes para que estén disponibles para la creación de una salud de hierro.
La salud de hierro es el resultado de la interacción de yin y yang.
Inhalar es yin y exhalar es yang.
No hay nada errado en inhalar.
No hay nada errado en exhalar.
Algunas escuelas remojan y otras no remojan el arroz.
Prefiero ser fiel a los mejores intereses del futuro del movimiento macrobiótico que ser fiel a puntos de vista exclusivos de algunos maestros que con su mejor intención enseñaron lo que en su momento creyeron más oportuno para la felicidad del movimiento.
Reflexión del día 23/2/2017




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